El mercado Cómo se mueve el comercio en Otavalo
El motor es doble. Por un lado, el turismo: la Plaza de Ponchos y el mercado artesanal atraen visitantes nacionales y extranjeros durante todo el año, con pico los fines de semana, lo que sostiene hotelería, gastronomía y comercio de souvenir. Por otro, la producción textil y artesanal local, con talleres y fábricas en la ciudad y en las comunidades del entorno, que genera un tejido de pequeños empresarios con capacidad de compra.
El abasto sigue girando alrededor de los mercados y de la feria semanal, mientras el canal moderno cubre la demanda urbana con cadenas nacionales de autoservicio y descuento. Hay un detalle de comunicación que en otras ciudades no existe: buena parte de la población es bilingüe kichwa-español, y las marcas que lo reconocen en su material y en su trato consiguen una cercanía que la competencia no tiene.